Una novia joven, natural, muy dulce y amante de las Islas Baleares. Así es la CT Bride que os presentamos hoy. -A- siempre había soñado que un día se casaría en su isla de veraneo, Menorca, y así fue. Nuestra novia quería que ese día fuera muy especial e inolvidable y así como escogió su sitio perfecto sabía cómo sería su vestido perfecto. Un vestido que solo lo podía hacer realidad un atelier de Alta Costura como el nuestro. El resultado, un vestido lleno de detalle para una novia tan ideal.
-A- escogió un vestido personalizado con cuerpo de escote delantero barca y escote espalda cuadrado con manga media luna. Un look que lograba brillar por su discreta y fina pedrería blanca que seleccionamos con todo detalle para ella.
Su falda, elaborada a base de frunces en georgette de seda con el fin de conseguir la volatilidad perfecta logrando una sinergia perfecta entre la novia y la isla pitiusa.
Como no podía faltar, la novia llevaba un velo en tul de seda cristal para entrar a la iglesia.
Una novia que desprendía alegría, ilusión y cariño innatos ¡Felicidades CT Bride!






